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Jorge Luis Borges es una inagotable fuente de sorpresas.Sus Obras, sus pensamientos, su particular idiosincracia,en este jardín de senderos que se bifurcan

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Conversaciones (XXXVII). Jorge Luis Borges-Juan José Arreola. Divagando en México (1)

Jorge Luis Borges (1899-1986) visitó México en tres ocasiones. La primera vez fue en 1973 para recibir el Premio Alfonso Reyes, otorgado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. A su llegada al país, Borges solicitó a sus anfitriones: "Quiero hablar con Juan Rulfo". Le sugirieron entonces un desayuno. "Pido clemencia -respondió-. Prefiero los atardeceres. Las mañanas me derrotan. Ya no tengo el brío ni las fuerzas para entregar al día lo que se merece. Hoy el crepúsculo me sienta mejor. Sólo quiero conversar con mi amigo Rulfo". "Ya no puedo ver un país, pero lo puedo escuchar. Y escucho tanta amabilidad. Ya había olvidado la verdadera dimensión de esta gran costumbre", le dijo a Juan Rulfo (1918-1986) cuando finalmente se concretó el encuentro entre ambos escritores. La segunda vez fue en 1978 para grabar una serie de programas de televisión con Juan José Arreola (1918-2001), y la tercera ocasión en 1981 para recibir el desaparecido Premio Hollín Yoliztli. En aquella visita de 1978, Borges se reunió con Arreola en dos ocasiones: la primera en el hotel Camino Real, un día antes de que grabaran una entrevista televisiva que sería difundida poco tiempo después; la segunda fue el 10 de febrero en el Castillo de Chapultepec, lugar en donde se filmó dicha entrevista. La conversación entre Jorge Luis Borges y Juan José Arreola quedó registrada en un casete que el propio Arreola grabó durante sus encuentros con Borges. El autor de "Confabulario" tenía la costumbre de llevar consigo una grabadora en la que registraba pasajes tanto de su propio discurso como de los diálogos con otras personas. Famoso por su proverbial verborrea, Arreola hubo de confesar días después que apenas había dejado hablar a su admirado maestro: "A mí me da una pena hablar con Borges, cada vez que hablo, porque siempre temo darle la lata". Por su parte, Borges dio una gentil versión sobre los hechos: "El hablaba -explicó- y yo me permití intercalar algunos silencios... Cuando alguien está hecho de palabras no piensa para hablar, sino que habla -o escribe- para poder pensar". Veinticinco años después, la charla entre ambos maestros fue reproducida por el suplemento cultural "La Jornada Semanal" en su edición nº 428 del 18 de mayo de 2003. Lo que sigue es la charla mantenida en el Castillo de Chapultepec:


J.J.A.: Realmente, mire, yo me voy del mundo, porque ya me estoy yendo, Borges, se lo digo de corazón.


J.L.B.: No, no. Todos nos estamos yendo a cada momento.

J.J.A.: Bueno, pero yo más aprisa que nadie, en el último año de mi vida, se lo digo de corazón.

J.L.B.: "Muero cada día", dijo San Pablo, un gran escritor también.

J.J.A.: Me di cuenta de que San Pablo aparece en el texto del poeta ruso que cité ayer. "La plenitud del corazón desborda en palabras", y es San Pablo: "De la abundancia del corazón habla la boca".

J.L.B.: Yo cité hace un momento sin saber que era San Pablo, sin recordarlo, tiene razón. "Ex abundancia", claro.

J.J.A.: Es que hay que tener miedo con San Pablo y con San Agustín.

J.L.B.: Porque ya lo han dicho todo.

J.J.A.: ¿Usted está de acuerdo en que los teólogos y los padres de la Iglesia son los autores de todo lo que vino a desembocar en psicología profunda?

J.L.B.: Sí, y creo que hay un gran escritor, y eso no lo vamos a olvidar, un gran escritor, no solamente un gran teólogo, que es San Agustín, es extraordinario.

J.J.A.: Hay páginas de las "Confesiones" que hay que volver a ellas.

J.L.B.: Y el último libro sobre el tiempo, lindísimo.

J.J.A.: Ese no lo conozco.

J.L.B.: Es el último libro de "La ciudad de Dios", donde hay una refutación del Eterno Retorno. Una imagen muy linda. El dice: "El tiempo circular de los estoicos", la historia se repite cíclicamente; "de ese laberinto -dice- nos salva la cruz".

J.J.A.: Qué notable.

J.L.B.: Linda metáfora. Y uno ve esa imagen de la cruz que está escrita en un círculo. Bueno, eso está, no sé qué libro es de "La ciudad de Dios" de San Agustín. Hay un libro entero dedicado a refutar lo que creía haber inventado Nietas mucho después, y lo que encontró Hume también, la idea de que la historia se repite cíclicamente. Eso lo refuta San Agustín, pero él se lo atribuye a Platón. Pero qué importa a quién se lo atribuye. Ahora, claro, él era enemigo del Eterno Retorno por razones teológicas, porque él pensaba si la historia se repite cíclicamente, entonces la crucifixión se repite cíclicamente. Entonces la crucifixión pierde su unidad, tiene que haber ocurrido una sola vez, la historia tiene que ser única.

J.J.A.: Realmente la voluntad del amor es el para siempre, el eternamente. ¿De dónde vendrá, pues? Le proponía yo un origen agrícola de la experiencia del tiempo, del Eterno Retorno, de la eternidad. ¿Pero por qué pretende el hombre vivir mucho, por qué quiere ser Fausto, si la vida nos colma, Borges? Usted se siente feliz de haber vivido, ¿verdad?

J.L.B.: Ah, sí. Me siento feliz de haber sufrido también. Una vida sin sufrimiento es una vida muy pobre. El sufrimiento es necesario, la soledad es necesaria. Yo diría que la traición es necesaria... Siempre que la cometan otros...

J.J.A.: Sí, siempre que la cometan otros. Qué bueno que alude usted al tema de la traición, porque yo le cité no en nuestras conversaciones filmadas sino personales, el texto que portentosamente para mí, como lo esperaba, es suyo: "Snorri Sturluson no fue un traidor, sino un hombre desgarrado hasta el fondo...".

J.L.B.: "...por sucesivas y contrarias lealtades".

J.J.A.: Yo recuerdo "contradictorias lealtades".

J.L.B.: "Contrarias" se oye mejor, vamos a corregir ese texto.

J.J.A.: Yo le propongo "contradictorias".

J.L.B.: "Contradictorias" no...

J.J.A.: Pero "contradictorias" es muy bonito... Yo recordé y cité como epígrafe un texto de Kafka que mi memoria deformó.

J.L.B.: La memoria deforma mejorando.

J.J.A.: A ver qué opina usted de esto. Yo de memoria puse: "Hay un pájaro que vuela en busca de su jaula", y Kafka dice: "Hay una jaula que anda buscando un pájaro".

J.L.B.: No, Kafka no, Cummings.

J.J.A.: No, ese texto es de Kafka.

J.L.B.: Entonces es de los dos...

J.J.A.: Pero Kafka no pudo leer a Cummings...

J.L.B.: No, y Cummings no pudo leer a Kafka, lo cual quiere decir que la metáfora es buena, porque se les ocurrió a dos poetas.

J.J.A.: Algo que se le ocurre a más de una persona es que tiene importancia.

J.L.B.: Stevenson dice que un hombre suele ser calumniado por sus actos según sus palabras, puede ser superior a ellas.

J.J.A.: ¿Y quién dijo que un hombre es un proyecto de la divinidad?... No, no me acuerdo.

J.L.B.: Bueno, podemos atribuírselo a cualquiera. Shaw dice: "God is in the making", "Dios está haciéndose", y está haciéndose en nosotros, nosotros somos...

J.J.A.: Perdóneme, eso lo dije yo y lo tengo escrito. ¿Quién lo dijo antes?

J.L.B.: Bernard Shaw: "God is in the making". "Dios está haciéndose".

J.J.A.: Yo le voy a decir una cosa... Ah, bueno, yo no puedo tolerar esto porque no conozco el texto de Shaw.

J.L.B.: Pero cómo no va a tolerarlo así.

J.J.A.: Bueno, lo acepto con alegría, pero ya queda un texto más, como me ha pasado con tantos otros, que no es mío, porque hace tiempo que ya lo dijo otra persona.

J.L.B.: Pero es que nada es de uno, todo es de los demás o de algo más profundo.

J.J.A.: Consuéleme, consuéleme. Hay una frase que yo no sé si es mía o dónde la leí.

J.L.B.: Yo recuerdo muy bien esa frase: "God is in the making". "Dios está haciéndose".

J.J.A.: Ya no tiene remedio, porque yo siempre he dicho que Dios es el tiempo gerundial absoluto. Dios no está siendo, Dios está haciéndose. ¿Y en quién se está haciendo? En mí y en todos nosotros.

J.L.B.: Bueno, usted lo ha dicho con más claridad que Shaw.

J.J.A.: Lo tengo escrito, Borges, por fortuna, y con la inocencia... Pero ahora le quiero proponer otra frase.

J.L.B.: Pero por qué hablar de plagio, hablemos de tradición o de eternidad mejor.

J.J.A.: En la eternidad todos nos plagiaremos a todos.

J.L.B.: Todo es contemporáneo en la eternidad.

J.J.A.: Como la biblioteca de Alejandría, donde sencillamente se van a combinar todas las posibilidades alfabéticas.

J.L.B.: Todas, sí.

J.J.A.: Y se van a escribir todos los libros posibles.

J.L.B.: Ahora, un amigo mío que vivió tres años en Persia, me dijo que para un persa, digamos, Omar Khayyam y Afiz son contemporáneos, no se piensa en una historia de la literatura. Que los hindúes no piensan en una historia de la filosofía. ¿Usted sabe cuál es la etimología de "melancolía"?

J.J.A.: No, dígamela.

J.L.B.: Caramba, lamentablemente es "cólico negro".

J.J.A.: Ay, Dios Santo.

J.L.B.: Qué lástima, vamos a olvidarlo inmediatamente. En cambio, en español, y en todos los demás idiomas, es una palabra como de plata, como plateada.

J.J.A.: Bellísima, porque la melancolía incluso es dulce, y la melancolía es la más incurable de las enfermedades.

J.L.B.: Y Durero no pensó en "cólico negro", no, ciertamente. Si hubiera pensado, no hubiera podido hacer ese grabado.

J.J.A.: Ay, qué cosa terrible a veces son las etimologías. Una palabra de las que más amo en la vida…

J.L.B.: Entonces siento mucho haberlo perjudicado.

J.J.A.: No, Borges, hay que aceptar.

J.L.B.: Los etimólogos dicen eso, y el idioma griego dice eso también, la palabra cólico dice eso también. Hay una etimología muy linda: "cosmético". Es el pequeño cosmos, el pequeño orden que se pone en la cara. El cosmos es el orden del universo, y el cosmético es el pequeño orden que el estilista, que el barbero nos impone.

J.J.A.: Ha dicho usted "estilista"...

J.L.B.: Sí, aprendí ayer esa palabra.

J.J.A.: Refiriéndose a...

J.L.B.: Al peluquero.

J.J.A.: Bueno, pues su peluquero de ayer fue un espléndido estilista, porque ahora le veo un rostro verdaderamente luminoso y un pelo muy bien dispuesto.

J.L.B.: ¿Y la enseña del barbero cuál era antes? En Buenos Aires era una pequeña bacía.

J.J.A.: Está en Cervantes.

J.L.B.: Bueno, sí, pero ésta era un bacía muy chica, meramente simbólica, no la bacía que se usa todavía en España o que se usaba en el campo en España. Uno tenía que sostenerla con las dos manos, estaba llena de agua hirviendo o de agua caliente y ahí mojaba la brocha el peluquero.

J.J.A.: Y las barbas se las mojaba uno también, y de ahí viene "pon tus barbas a remojar".

J.L.B.: Pero ahora ha sido reemplazado eso por una especie de cilindro, que parece girar infinitamente. Pero eso es el "barbers pole" americano, pero antes había bacías.

J.J.A.: De Don Quijote, por su famoso casco de Mambrino.

J.L.B.: El "baciyelmo", que dice Sancho.

J.J.A.: Yo de chico cuando veía las ilustraciones del Quijote creía que el recorte en el casco era para llevar la lanza, la adarga hacia arriba, y que no chocara con la falda del sombrero, con la falda de metal, y que por eso tenía el recorte en media luna, y es el del cuello.

J.L.B.: Porque se calza en el cuello.

J.J.A.: Bueno, pues realmente ha ido usted con un espléndido estilista, porque se encuentra usted muy bien de rostro...

J.L.B.: Un estilista mexicano... Casi Alfonso Reyes... Yo quise iniciar una campaña para que le dieran el Premio Nobel a Reyes, pero un miserable se opuso.

J.J.A.: En Argentina...

J.L.B.: Claro, dijeron: "Pero cómo, si no es argentino". "Ya sé -les dije-, yo creo que es mexicano, pero vamos a pedir el premio para él". Eramos cuatro personas: Victoria Ocampo, Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo y yo, y eran pocas firmas, y en Uruguay no quisieron... En ningún país quisieron. Yo pensé: "Pero qué lindo sería una campaña a favor de Alfonso Reyes para que le dieran el Premio Nobel". Que lo hubiera honrado desde luego, y que esa campaña se iniciara no en México, sino en esa otra punta perdida de la América del Sur, desde Buenos Aires. Cada país con su nacionalismo: esa miseria se interpuso y, claro, querían candidatos peruanos, chilenos, argentinos, y no pudimos hacer nada. Eramos cuatro argentinos nomás.

J.J.A.: El Premio Nobel... Después de haber sido atribuido a ciertas personas, yo no me explico, por ejemplo, el momento en que se lo dan a Churchill.

J.L.B.: Es un poco inexplicable, realmente.

J.J.A.: Desde el momento en que le dieron el premio a Churchill ya no entiendo las cosas. O por ejemplo, en Francia se lo dan una vez a Francois Mauriac, y no se lo dan a Paul Claudel, que, sea como sea, es un poeta muy grande. Yo ya no creo realmente en la integridad del Premio Nobel

Fuente: http://eljineteinsomne2.blogspot.com/

3 comentarios:

  1. jeje, muy buena la conversación, dos grandes desde luego. Saludos.

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  2. Hola amigo!!!!te cuento que no acostumbro a participar de los comentarios de este blog, pero creo que a esta altura es necesario darte las gracias por tu fidelidad al Maestro y a mi blog ( su blog) que hago con tanto cariño y lo mejor que puedo. Un cariño grande !!!

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  3. ¡¡Hola¡¡ ¿Cómo no ser fiel a Borges y a tu blog? Gracias a ti por todo lo que cuelgas en él. Realizas un trabajo excelente y se nota el cariño que le pones, desde luego es un blog digno de Borges. Saludos y un abrazo.

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Biografía

"Autor contemporáneo Argentino que goza de mayor fama internacional ". Hijo de Jorge Guillermo Borges profesor y escritor y de Leonor Acevedo Haedo. Nació en Buenos Aires, el 24 de Agosto de 1899. El 4 de Marzo de 1901, nace su hermana, Norah, compañera de juegos con la que no peleaba nunca y con la que compartió sus miedos infantiles. Su padre a menudo le recitaba poesías en inglés; " idioma que se alternaba en el hogar con el español por la influencia de su abuela paterna Haslam Arnet ( inglesa )" , de Swiburne y de Keats, sus preferidos. La madre Leonor, afirmaba que fue su marido quien guió a su hijo en los gustos literarios; poseían la misma inteligencia, el mismo tipo de " humour " y conversaban de literatura mano a mano, desde que Jorge fue muy joven. El chico aprendió a leer en inglés y más tarde en Castellano, pero ni él ni su hermana fueron a la escuela, después de recibir en su hogar la instrucción que le imparte una institutriz inglesa, ingresó en el cuarto grado de la escuela primaria del Estado. El inglés fue el idioma de su infancia y en 1908 tradujo " El Príncipe Feliz ", de Oscar Wilde. Viajó luego a Europa con su familia, donde visitó París y se instaló en Ginebra, Suiza, donde los niños realizarían sus estudios refugiándose de la guerra. Estuvo luego en Francia, Alemania y España donde se inició como poeta y unió al grupo de los ultraístas, cuyo movimiento difundió en la Argentina. En 1922 funda la revista " Proa ", junto con González Lanuza, Macedonio Fernández y Norah Lange. De regreso en Buenos Aires se entregó a la poesía, dentro del movimiento ultraísta porteño, y publicó su primera colección Fervor de Buenos Aires ( 1923 ) y más tarde Cuaderno de San Martín. Integró el grupo literario Martín Fierro y participó en varias revistas. Transitó luego al relato y al ensayo corto y dio a conocer su Historia Universal de la Infamia ( 1935 ), que llamó poderosamente la atención del público literario por la novedad de los ensayos y la agudeza de los razonamientos, características que habría de conservar en su prosa para siempre. Dentro de esta línea publicó más tarde dos importantes colecciones de cuentos, Ficciones ( 1944 ) y El Aleph ( 1949 ). Fue más tarde profesor de literatura inglesa en la Facultad de Filosofía y Letras y se lo designó director de la Biblioteca Nacional ese mismo año. Obtuvo el " Prix International des Editeurs " en 1961, compartido con el escritor irlandés Samuel Beckett. Viajó por Europa y América dictando cursos y conferencias en numerosas universidades e instituciones culturales del país y del extranjero. Continuó publicando cuentos, poesías y ensayos en diversas revistas y diarios, que compiló más tarde en otros volúmenes. En 1946, al asumir Perón el gobierno, elegido en elecciones realizadas en ese año, es transferido en julio por el intendente Emilio Siri de su puesto de bibliotecario al de inspector de pollos, gallinas y conejos en las ferias municipales. Se trataba de una humillante venganza por su decidida oposición al peronismo. Borges renuncia y sigue dando conferencias (siempre vigiladas por policías o pesquisas del gobierno peronista) en el Instituto de Cultura Inglesa para ganarse la vida. Borges ha sido recompensado en su país y en el extranjero con un gran número de distinciones; entre ellas podemos nombrar: el Gran Premio de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, que fue creado especialmente para él; de la cual fue presidente desde 1950 a 1953, el Primer Premio Nacional de Literatura ( 1956 ), el Premio Alfonso Reyes de México, el Premio Interamericano de Literatura Matarazzo Sobrinho de Brasil, en 1965 el embajador de Italia le entrega la medalla de oro del IX Premio de Poesía de la ciudad de Florencia, en 1966 recibe de la comuna de Milán el IX Premio Internacional Madonnina, el 22 de Mayo de 1968 el embajador de Italia le entrega las insignias de la Orden del Mérito de la República Italiana en el grado de Gran Oficial, a fines de Agosto de 1976 el gobierno de Chile lo condecora con la orden al mérito Bernardo O' Higgins en el grado de Gran Cruz, en Agosto de 1979 recibe de la República de Santo Domingo el premio denominado Canoabo de oro, el 3 de Junio de 1981 recibe en Cambridge (E.E.U.U) el doctorado Honoris de la Universidad de Harvard, a fines del mismo mes se le otorga el Doctorado Honoris Causa en Letras de la Universidad de Puerto Rico, fue designado doctor " honoris " causa de la Universidad Nacional de Cuyo y de la Universidad de Michigan (E.E.U.U ), etc. Desde 1962 fue miembro de la Academia Argentina de Letras. Su nombre fue propuesto varias veces para el Premio Nobel de Literatura. Sus obras se han traducido a veintiún idiomas. Como narrador, es considerado uno de los grandes cuentistas de la literatura universal. Sus obras han influido en escritores de todas las latitudes. Trabajaron en conjunto con Adolfo Bioy Casares, bajo el nombre de Bustos Domecq. Algunas de sus obras fueron: Dos fantasías memorables (1946 ); Seis problemas para don Isidro Parodi ( 1942 ); Cuentos breves y extraordinarios ( 1955 ) y algunos más. En 1973, la Municipalidad de Buenos Aires, lo declara ciudadano ilustre.A causa de su creciente ceguera, que motivó múltiples operaciones, se le prohibe leer y escribir, órdenes que son cumplidas por su madre y amigos. Finalmente, el 14 de junio de 1986 muere a sus 87 años en Ginebra. Obras LOS CUENTOS DE BORGES Aunque la poesía de Borges es digna de elogio, su fama internacional se debe a sus cuentos y ensayos. Se ha dicho que nadie en lengua española moderna ha creado como él un estilo " tan estilo ". En efecto, su personalidad artística se respalda no sólo en una temática novedosa, sino también en una técnica y en un estilo literario propio. Sus temas son en general de procedencia libresca, en cuanto parecen suscitados por lecturas del autor, quien una vez tomado el asunto en sus manos les da una perspectiva y una derivación originales, y convierte así, esa materia erudita y muerta, en un asunto de vitalidad e interés actuales. FICCIONES DE BORGES La infatigable oriqinalidad de Jorqe Luis Borges encuentra en este libro oportunidad de amplio lucimiento. Ficciones dio lugar en su momento a la enjundiosa admiración de la crítica sobre él, poco pueden agregar estás líneas que no buscan presentar al libro, sino simplemente repetir que Ficciones es imprescindible en la actualidad para juzgar la literatura contemporánea. El crítico y humanista Roger Caillois ha pronunciado palabras definitivamente consaqratorias: "Actualmente puede decirse sin paradoja que Borges es más conocido, más admirado y, sobre todo, más estudiado en las márgenes del Sena que en las del Río de la Plata." Traducido a varios idiomas, Ficciones fue galardoneado en 1961 con el Premio Internacional otorgado a los editores de Francia, EE.UU., lnqlaterra, ltalia, Alemania y España. A la edición primitiva, Borges agregó tres cuentos: El Fin, La Secta del Fénix y El Sur. Vuelven, pues, de nuevo a manos del lector Funes el memorioso, El jardín de senderos que se bifurcan, Tlón, Ugbar, Orbis Tertius. Con cada uno de los cuentos de Ficciones podría hacerse una selección por separado que incluyera los mejores del género. Todos pertenecen a la clásica categoría de las piezas antológicas. Medido y filoso, el estilo de Borges describe con acertada rapidez, la nota humorística de Pierre Menar, autor del Quijote, o el suspenso matemático de La muerte y la brújula, o la penetrada filosofía de El Sur; sin hablar de la Biblioteca de Babel, página premonitora y lúcida del actual director de la Biblioteca Nacional. LA COSMOVISIÓN DE BORGES Hay un trasfondo filosófico en todos ellos que se refleja en su concepción peculiar del tiempo, el espacio, la muerte, el infinito, la existencia humana y el mundo. Borges toma el mundo existente y real como si fuera una alucinación o una idealización dentro de la cual vivimos, sin darnos cuenta. La muerte es para él la clave de la vida y cada uno tiene su vida personal. El destino humano es incomprensible para el ser humano, y la vida se repite con nosotros simétricamente, es un inexplicable laberinto de destinos: el destino es como otra persona que llevamos dentro de nosotros mismos. El tiempo es un eterno retorno, un regreso hacia el infinito que se repite constantemente. Borges, debe toda esta concepción a su constante lectura de los filósofos. TÉCNICA Y ESTILO Aunque Borges se inició poéticamente con temas de repercusión popular, como la ciudad de Bs.As., sus calles, patios, compadritos, etc.; parece haber renunciado a esta modalidad ya que sus cuentos son materia literaria para otro tipo de público. Se requiere una erudición particular para poder entender a fondo el simbolismo de ellos, y esta erudición no siempre está al alcance de todos. Los géneros preferidos del escritor fueron el cuento fantástico, de contenido metafísico desarrollado dentro de una estructura algo parecida a la del relato policial, el tiempo y lo intemporal, la paradoja, la naturaleza, etc. Sus cuentos como sus relatos y sus poesías, son de una arquitectura estructural muy bien pensada, lógicamente desarrollados, y escritos con una economía de recursos certeramente planeada. Nada sobra en ellos, pero nada falta. Escribe lo estrictamente necesario para decir lo que tiene que narrar, y no se excede en ningún momento. Su estilo es otra de la novedades. Se ha dicho que sus ensayos y sus cuentos constituyen una serie de problemas literarios y filosóficos que , introduce con brevedad y resuelve con gracia y elegancia. OTRAS DE SUS OBRAS SON: " Poesía y Prosa "; El hacedor ( 1960 ); Elogio de la Sombra ( 1969 ); El Oro de los Tigres ( 1972 ). " Ensayos "; Inquisiciones ( 1925 ); El tamaño de mi Esperanza ( 1926 ); Evaristo Carriego ( 1930 ); Aspectos de la Literatura Gauchesca ( 1950 ); Otras Inquisiciones ( 1952 ); Borges Oral ( 1979 ); Historia de la Eternidad ( 1936 ); Libro de los Sueños ( 1976 ); Nueve Ensayos Dantescos ( 1982 ); Prólogos ( 1975 ), y algunos más. " Ficción "; El Jardín de Senderos que se Bifurcan ( 1941 ); La muerte y la Brújula ( 1951 ); El Libro de los Seres Imaginarios ( 1968 ); El Libro de Arena ( 1975 ) y Rosa y Azul ( 1977 ).

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